En la siguiente parada de nuestra serie de viajes con Lufthansa, cruzamos el Atlántico. Hoy visitamos una ciudad que todos hemos visto cientos de veces en las películas. Pero una cosa es escuchar hablar de ella y otra muy diferente es verla con tus propios ojos. Bienvenidos a Nueva York, la capital del mundo, donde la energía te atrapa desde el primer segundo.
Un vuelo cómodo al otro lado del océano
Viajar a Estados Unidos es un trayecto largo, y por eso elegir la aerolínea adecuada lo cambia todo. Lufthansa ofrece vuelos excelentes y muy fiables a Nueva York, con escalas rápidas y sencillas en Fráncfort o Múnich. A bordo de sus aviones de fuselaje ancho, el tiempo pasa volando. Gracias a su moderno sistema de entretenimiento (lleno de películas y música) y a sus deliciosas comidas, aterrizarás en el aeropuerto JFK o en Newark sintiéndote descansado y listo para comerte la Gran Manzana.
Lugares imprescindibles: Los clásicos de siempre
Nueva York tiene tantas atracciones que bien podrían llenar varios países. Si es tu primera vez aquí, estos son los lugares que no te puedes perder por nada del mundo:
Manhattan y Times Square: El corazón de la ciudad. Cuando estés allí de noche, rodeado de enormes rascacielos luminosos y carteles de neón, vas a sentir de verdad la increíble energía de este lugar.
Central Park: Un parque gigante y verde justo en medio de la jungla de asfalto. Es el sitio perfecto para dar un paseo, tomarse un café en el césped y desconectar un rato del ruido de las calles.
El puente de Brooklyn: Cruzar caminando desde Manhattan hasta Brooklyn por este puente histórico es un plan obligatorio. Las vistas del horizonte neoyorquino desde aquí son inolvidables.
La Estatua de la Libertad y el Empire State: Los verdaderos símbolos de América. Vale muchísimo la pena subir a uno de los miradores (como el Top of the Rock) para ver toda la ciudad a tus pies.
El estilo de vida neoyorquino
Nueva York no es solo cuestión de edificios; es una cuestión de estilo de vida. Es una mezcla total de miles de culturas, y eso se nota perfectamente en la comida. En un solo día puedes desayunar en una clásica cafetería americana (el típico diner), almorzar en Chinatown y cenar en un local acojedor de Little Italy. Y no te olvides de comer sobre la marcha una porción de la famosa pizza al estilo de Nueva York por un par de dólares, comprada directamente en una ventanilla de la calle.
¡Hora de ponerse en marcha!
Qué hacer aquí: Nueva York es un lugar que todo el mundo debería vivir en persona al menos una vez en la vida. Y con Lufthansa, esta metrópolis americana está más cerca de lo que crees. ¡Prepara las maletas y lánzate al viaje de tu vida! ;-)