Los tesoros ocultos de Gran Canaria. Lugares que no salen en las guías.

Por: RizmoAtul | Publicado: June 17, 2026

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La mayoría de la gente asocia Gran Canaria con grandes resorts, el bullicio del sur y las famosas dunas de Maspalomas. Claro que vale la pena ver estas atracciones tan conocidas, pero Gran Canaria tiene muchísimo más que ofrecer además de sus playas. Por eso, vale la pena coger el coche e ir hacia el interior de la isla para descubrir lugares a los que no llega la mayoría de los turistas.

Si queréis huir de las masas y ver el lado más auténtico y salvaje de la isla, aquí tenéis unos tesoros ocultos que no os podéis perder.

Barranco de Guayadeque: vivir en cuevas

Es uno de los lugares más espectaculares de la isla. Este barranco verde y profundo está a solo unos quince kilómetros de la costa. Pero la mayor sorpresa es que, a día de hoy, todavía vive gente aquí... ¡en cuevas! Antiguamente eran los refugios de los aborígenes de las islas (los guanches), y hoy en día son casas modernas excavadas en la roca, con luz e internet.

Qué hacer aquí: Podéis comer en el increíble restaurante Tagoror, que también está dentro de una cueva enorme. ¡Os recomendamos probar las tradicionales papas arrugadas con mojo picón! ;-)

Roque Nublo y el pueblo de Tejeda

Al ir subiendo en coche hacia el interior de la isla, veréis que el paisaje se vuelve cada vez más bonito y verde. Tenéis que ir sí o sí al Roque Nublo. Es una roca enorme y superfamosa que era un lugar sagrado para los antiguos habitantes de la isla. El camino hasta arriba es bastante fácil y desde la cima se ve perfectamente la vecina isla de Tenerife y el Teide.

Dónde descansar: Después de la caminata, vale la pena bajar al pueblo de Tejeda. Es un pueblo de montaña con casas blancas y lleno de flores que siempre sale en los rankings de los pueblos más bonitos de España. ¡Tenéis que probar los dulces locales hechos con almendras! ¡Están riquísimos!

Puerto de las Nieves (Agaete): donde el tiempo se detiene

Mientras que el sur de la isla vive principalmente del turismo, el noroeste conserva su antiguo ambiente marinero. El Puerto de las Nieves es un pequeño puerto con una playa de piedras y las típicas casitas blancas y azules.

Qué hacer aquí: Venid aquí a comer; el pescado y el marisco en los restaurantes de la zona son los más frescos de la isla y cuestan la mitad que en las zonas turísticas. Justo al lado están Las Salinas, unas piscinas naturales de roca llenas de agua del océano donde os podéis dar un baño de forma segura.

El Bufadero de la Garita: un géiser marino

Otra atracción de la isla es este "géiser" natural en la costa este. Es un gran agujero en las rocas donde las olas del océano baten con mucha fuerza. Cuando el agua entra y luego se retira, sale disparada hacia arriba como si fuera un géiser. Se ve genial, pero recordad no acercaros demasiado, porque allí el mar puede ser peligroso.

Playas salvajes del oeste: Güigüí

Si os apetece una playa donde estar completamente solos, Güigüí es una opción buenísima. Es una playa de arena negra volcánica totalmente aislada del mundo y rodeada de acantilados gigantes. Solo se puede llegar en barco (por ejemplo, desde Tasarte) o haciendo una ruta a pie por la montaña, que es bastante exigente y lleva unas 3 horas por trayecto. ¡La recompensa por el esfuerzo será el silencio y unas vistas preciosas!

Si planeáis unas vacaciones en Gran Canaria, no os quedéis solo en la playa del hotel. Alquilad un coche unos días y salid a explorar, porque la isla tiene un montón de lugares chulos y comida riquísima que ofrecer.