Comer en España: Mucho más que sol y playa

Por: RizmoAtul | Publicado: April 14, 2025

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España no es solo sol y monumentos; es, sobre todo, un paraíso para los que amamos comer bien. Da igual si te pides unas tapas en un bar de Sevilla, cenas en un sitio elegante en Madrid o te sientas en una terraza en Valencia: una cosa es segura, ¡te vas a chupar los dedos! Lo mejor de nuestra gastronomía es lo variada que es. Tienes de todo: el producto del mar, el de la montaña, el aceite de oliva y, por supuesto, el buen vino. Mientras que en el norte mandan el pescado y el marisco, en el sur vas a encontrar platos frescos y llenos de especias. Aquí tienes los cinco clásicos que tienes que probar sí o sí.

La paella: La reina indiscutible

La paella es el plato más famoso de España y viene de Valencia. Al principio era una comida humilde que hacían los campesinos con lo que tenían a mano: arroz, verduras, conejo o pollo.

Con el tiempo han salido mil versiones, pero la más popular hoy es la marinera (con sus gambas, mejillones y calamares). Eso sí, el protagonista siempre es el arroz con ese toque de azafrán que le da el color dorado.

En España la paella se comparte directamente de la sartén con la familia o los amigos. Comer aquí es un evento social. Un consejo: la mejor paella se come en Valencia y, si vas a un sitio auténtico, solo se sirve a la hora del almuerzo.

Gazpacho y salmorejo: El remedio contra el calor

¿Andalucía sin gazpacho? Ni se me ocurre. Es esa sopa fría de tomate, pimiento, pepino y un buen chorro de aceite de oliva que te salva la vida en los días de calor.

Y si quieres algo más contundente, tienes el salmorejo cordobés. Es más espeso porque lleva más pan y se sirve con huevo duro picado y virutas de jamón por encima. Es una maravilla.

La tortilla de patatas: El debate nacional

La tortilla de patatas es sagrada. Solo lleva patatas, huevos y sal (y cebolla, si eres del bando correcto). Es un básico en cualquier casa o bar y se come a cualquier hora: como tapa, para desayunar o en un bocata.

En España tenemos la guerra eterna: ¿con cebolla o sin cebolla? Los "cebollistas" decimos que sin ella la tortilla está seca, pero para gustos, los colores. Tú pruébala y elige bando.

Pulpo a la gallega: Un orgullo del norte

El "pulpo á feira" es el plato estrella de Galicia. Se hierve el pulpo hasta que está en su punto, se corta en rodajas sobre un plato de madera, se le echa sal gorda, un buen pimentón (dulce o picante) y mucho aceite de oliva.

Si lo acompañas con unas "cachelos" (patatas cocidas), ya es el cielo. En España decimos que el mejor marisco está en Galicia, y no es ninguna exageración. Si vas a Santiago o a Coruña, ni te lo pienses: ¡pídelo!

Tapas y churros: El arte de compartir

Comer en España es compartir, por eso existen las tapas. Lo normal es ir de bar en bar —el famoso "tapeo"— probando un poco de todo: croquetas, bravas, calamares, jamón o montaditos. Al final, no importa tanto qué comes, sino con quién estás. El ambiente de los bares por la tarde-noche es algo que tienes que vivir.

Y para el toque dulce: churros con chocolate. Crujientes por fuera, tiernos por dentro y bañados en un chocolate espeso. Se comen para desayunar o, como manda la tradición, después de una noche de fiesta antes de irse a dormir. Las mejores son las churrerías de barrio de toda la vida.

En España nadie tiene prisa por levantarse de la mesa. Cada comida es un rato de charla, risas y alegría. Así que ya sabes: entra en un bar, pide algo rico y simplemente disfruta. ¡Buen provecho!